viernes, 28 de marzo de 2014


La iluminación no es una cosa. No es una meta ni un concepto. No es algo que se obtiene. Es una metamorfosis… Si el gusano pensara que la mariposa a la que da origen son alas y antenas que le crecen a él, no habría mariposa. El gusano tiene que aceptar desaparecer, transformándose. Cuando el maravilloso insecto vuela, no queda en él nada del gusano.

Palabras de Ejo Takata en “El maestro y las magas”, de Alejandro Jodorowsky

miércoles, 5 de marzo de 2014

Sed (un sueño)


Ahí está el infante negro, prácticamente encaramado sobre la cabeza de su difunta madre tendida boca arriba en un claro de la exuberante selva circundante; y los dos espectadores, probablemente científicos por sus blancos delantales, lo observan desde fuera de la escena, arrellanados en sus butacas.

Y el niño mete su manita dentro de la boca del cadáver, y los científicos determinan: es un acto instintivo de penetración, del deseo de poseer a su propia madre.

Pero el desenlace de la escena es inequívoco: dentro de la boca de la madre hay agua pura, la única a la que el infante puede acceder dada su corta edad.

El niño sólo deseaba calmar su sed extrema.



martes, 4 de marzo de 2014

En busca de la paz interior

Martes 4 de marzo de 2014.

Carta de la sesión: Consciousness del Tarot de Osho.

Ejercicio del relato para una imagen: El caminante sobre un mar de nubes, de Caspar David Friedrich.

Imágenes propuestas para el siguiente ejercicio:
  • El niño enfermo de Pedro Lira (propuesta por Marcela)
  • Escena de Playa de Pedro Lira (Marcela)
  • El Coloso de Goya (Orlando)
  • Breakfast time de Hanna Pauli (Orlando)
  • (Dear, Catherina, please add the images you propose during the week, so we can soon choose the one we'll work with)




            El Caminante sobre el Mar de Nubes  por Orlando Sorensen
               Basado en la pintura de Caspar David Friedrich

Había salido con los primeros albores del amanecer después de dar vueltas toda la noche en su cama asediado por un insomnio que llevaba años estrujándole los nervios. Por tiempos lo dejaba dormir unas horas pero últimamente se había acrecentado permitiéndole apenas unos minutos de sueño entrecortado lleno de sombras y pesadillas informes que le generaban miedos que no sabía explicarse y para los que ni siquiera tenía un nombre. Él, un hombre hecho y derecho, que había tomado a cargo y había mantenido y acrecentado de forma impecable el negocio de su padre; que era el sostenedor de una esposa y dos hijos para quienes era el ejemplo de estabilidad, justicia y, por qué no decirlo, también de cariño.
Pero una vez más se sentía tembloroso y desvalido ante enemigos invisibles a los que no podía exhortar. A veces se levantaba y adelantaba cálculos y planificaciones para su trabajo, pero esta noche no había nada que adelantar y leer le habría sido imposible sumido como estaba en cavilaciones confusas y horrorosas.
Se vistió pulcramente, como era su costumbre, de negro perfecto sobre una camisa blanca intachable y almidonada, calzó sus botas de montar y tomó su bastón (aunque no lo necesitaba, rara vez salía sin él). Pasó en silencio frente las puertas entreabiertas de las habitaciones de su esposa y de sus hijos. Faltaba mucho para el amanecer; aún dormían. De niño le había gustado jugar en el peñón junto al arroyo, que hoy constituía el límite de las tierras de su familia por él acrecentadas, y hacia allá dirigió sus pasos, aún perdido en el limbo entre la vigilia y los sueños febriles.
Al comienzo no veía mucho, pero recordaba el camino y sus ojos se iban adaptando a la oscuridad a la par que aumentaba el claro de la aurora. En una media hora llego a la base del peñón y comenzó a subir con alguna dificultad. En más de una ocasión tuvo que gatear cuando las piedras cedieron bajo sus pies. Las pesadillas y terrores de la noche se habían aplacado pero seguían ahí, innombrables pero poderosas.
La mañana ya comenzaba a despuntar y el sol pronto se elevaría en la distancia. Pensaba sentarse en la cima y esperar su salida pero cuando alcanzó la cima del peñón lo que vio fue mucho más potente e inesperado. Un mar de niebla se arremolinaba entre éste y los demás peñones, cuyas puntas apenas sobresalían envueltas en su espesura; y de ahí se extendía hasta perderse de vista tras la cadena montañosa del fondo. La sola contemplación de este fenómeno le abstrajo de tal forma que como un desgarrón de esas nieblas espesas le fueron arrancados sus temores nocturnos y tuvo la sensación de que existía algo más poderoso que cuanto hubiera conocido o vivenciado en toda su vida y que sus terrores, si bien quizá volverían, siempre serían ínfimos y débiles en comparación con el portento que mantenía el equilibrio de todas las cosas.

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Rosa Catherina, te echamos mucho de menos! Un abrazo para ti!

lunes, 3 de marzo de 2014

Sesión de nostalgia y solipsismo

Martes 25 de febrero de 2014.


Lecturas y conversaciones en nuestra última sesión:

  • Carta del tarot: "La Emperatriz" 
  • Tres poemas de Jorge Teillier
  • El solipsismo, con humor e ironía, en un poema de Sylvia Plath


OTOÑO SECRETO 
Jorge Teillier

Cuando las amadas palabras cotidianas
pierden su sentido
y no se puede nombrar ni el pan,
ni el agua, ni la ventana,
y la tristeza ha sido un anillo perdido bajo nieve,
y el recuerdo una falsa esperanza de mendigo,
y ha sido falso todo diálogo que no sea
con nuestra desolada imagen,
aún se miran las destrozadas estampas
en el libro del hermano menor,
es bueno saludar los platos y el mantel puestos sobre la mesa,
y ver que en el viejo armario conservan su alegría
el licor de guindas que preparó la abuela
y las manzanas puestas a guardar.

Cuando la forma de los árboles
ya no es sino el leve recuerdo de su forma,
una mentira inventada por la turbia
memoria del otoño,
y los días tienen la confusión
del desván a donde nadie sube
y la cruel blancura de la eternidad
hace que la luz huya de sí misma,
algo nos recuerda la verdad
que amamos antes de conocer:
las ramas se quiebran levemente,
el palomar se llena de aleteos,
el granero sueña otra vez con el sol,
encendemos para la fiesta
los pálidos candelabros del salón polvoriento
y el silencio nos revela el secreto
que no queríamos escuchar.


BOTELLA AL MAR
Jorge Teillier

Y tú quieres oír, tú quieres entender. Y yo
te digo: olvida lo que oyes, lees o escribes.
Lo que escribo no es para ti, ni para mí, ni
para los iniciados. Es para la niña que nadie
saca a bailar, es para los hermanos que
afrontan la borrachera y a quienes desdeñan
los que se creen santos, profetas o poderosos.


QUÉ HISTORIA ES ÉSTA Y CUÁL ES SU FINAL?
Jorge Teillier

¿Qué historia es ésta y cuál es su final?
Ya no quiero ser más vendedor de palabras.
Ya mi cabeza está demasiado aturdida
y mi canción es sólo un montón de hojas muertas.

Me da lo mismo la ciudad que el campo.
Trataré de olvidar los poemas y los libros
abrigaré mi cuello con una vieja bufanda
y me echaré un pan en el bolsillo.

Oleré a mal vino y suciedad
enturbiando los limpios mediodías.
Y me haré el tonto a propósito de todo.

Y sin tener necesidad de triunfar o fracasar
trataré que la escarcha cubra mi pasado
porque no puedo sino hacer estupideces

seguir caminando en estos tiempos.

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SOLILOQUY OF THE SOLIPSIST
Sylvia Plath

I?
I walk alone;
The midnight street
Spins itself from under my feet;
When my eyes shut
These dreaming houses all snuff out;
Through a whim of mine
Over gables the moon's celestial onion
Hangs high.

I
Make houses shrink
And trees diminish
By going far; my look's leash
Dangles the puppet-people
Who, unaware how they dwindle,
Laugh, kiss, get drunk,
Nor guess that if I choose to blink
They die.

I
When in good humor,
Give grass its green
Blazon sky blue, and endow the sun
With gold;
Yet, in my wintriest moods, I hold
Absolute power
To boycott any color and forbid any flower
To be.

I
Know you appear
Vivid at my side,
Denying you sprang out of my head,
Claiming you feel
Love fiery enough to prove flesh real,
Though it's quite clear
All you beauty, all your wit, is a gift, my dear,
From me.