Entré a la escuela cuando cumplí diecinueve
y me imaginaba campamentos en la nieve
como el que salía en el video
que pusieron para los exámenes de admisión.
Pasé los cursos casi sin dificultades
y me destaqué en actividades sociales
como judo, coro y también siendo
el que más asistencias entregó en fútbol.
Los seis semestres se me hicieron un instante,
hice amistades y tuve buenos romances,
cuando me avisaron que estaba seleccionado
dentro de las Fuerzas Especiales.
Pesadamente fue cayendo el calendario
trabajando en manifestaciones y en estadios,
mis colegas no son mala gente, pero tanta
hostilidad te va poniendo idiota.
Un día se abrió la vacante para que alguien
se hiciera cargo de grabar operativos
levanté la mano y me entregaron una
filmadora chiquitita y digital.
Me pagaron unos talleres
y le fui agarrando el gustito
si hasta hice unos videos
musicales en mi pasaje.
No bien bajamos del camión
nos insultan y nos escupen.
Si acaso importa mi opinión
quisiera verlos escupiendo
al directorio de Hidroaysén
y a sus familias...
Déjame
sentir la fuerza
especial
que está emergiendo.
Lamento estar perdiendo el tiempo
igual como lo pierdes tú
mientras los que arman la pelea
ocupan todos sus esfuerzos
en repartirse mejor
lo que es de nadie.
Déjame
sentir la fuerza
especial
que está emergiendo.
Son problemas en mi trabajo,
ya no entiendo a mis compañeros
y la gente que anda en la calle
lleva despoblado el cerebro.
Pero uno tiene su estrella
preocupado por su muchacho
sorpresivamente me regaló
un problema al corazón.
Me jubilaron con pensión anticipada
y de pronto tuve el tiempo que me faltaba
para al fin sentarme a escribir
la que sería la mejor película de Chile.
miércoles, 21 de enero de 2015
Fuerza especial - Ases Falsos
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